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jueves, julio 19, 2018

El debut del Citroën C3 R5 en el Tour de Corse se puede evaluar bajo distintos prismas, aunque en general se puede tildar de positivo. En lo meramente deportivo, Yoann Bonato consiguió el primer podio del R5 del Grupo PSA al finalizar segundo en WRC2.

Más allá de este resultado y de su décimo puesto absoluto, que puede quedar eclipsado por la distancia de 1 minuto y 51 segundos que terminó encajando Jan Kopecký y el Skoda Fabia R5 oficial, lo cierto es que el Citroën C3 R5 consiguió estar a la altura del modelo checo en algunas secciones del rally, como demuestran las dos victorias de tramo cosechadas por Stéphane Lefebvre.

Como es lógico, el Citroën C3 R5 también acusó algunos problemas, algo normal en su primer rally tras pasar el proceso de homologación. Stéphane Lefebvre fue el piloto más afectado por estos pequeños problemas, que durante la primera etapa del rally se vieron focalizados en el sistema de frenos.

Por último, el estreno del C3 R5 dejó una nota curiosa a nivel administrativo ya que un defecto de forma en la ficha de homologación le ha costado a Citroën Racing una multa de 10.000 euros. No obstante, el bastidor que montaba el C3 de Yoann Bonato tenía un peso de 5,91 kilos, mientras que la ficha técnica indicaba que esta pieza tenía que tener un peso de 5,95 kilogramos. Una diferencia de 44,4 gramos le ha costado a Citroën tener que rascarse el bolsillo, algo que sin embargo no tiene consecuencias a nivel deportivo, ya que Bonato mantiene la segunda plaza de la categoría WRC2.

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