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miércoles, abril 25, 2018

Los directivos del club lograron compensar a todos los propietarios de las casas a las que les quitará horas de sol el nuevo edificio de la cancha remodelada, menos a uno, que a cambio les sacó una cifra de siete dígitos.

La integración de los estadios a un tejido urbano siempre es motivo de controversia, y por lo visto Inglaterra no es la excepción. Esta vez lo padeció nada menos que Chelsea, que debió paralizar las obras de remodelación de su estadio que, según lo pautado, estarían terminadas para la temporada 2020-2021.

Según informó el diario The Sun, el problema surgió debido a que el nuevo estadio ganará unos metros de altura que le quitarán horas de sol al barrio lindero, Stamford Cottages. Los directivos blues arreglaron con todos los propietarios una jugosa compensación de seis cifras en libras esterlinas, pero una familia radicada allí desde hace 50 años se negó y pidió a cambio 20 millones.

El litigio se extendió y, si bien la última oferta de Roman Abramovich fue mucho menor, de alrededor de un millón de libras según trascendidos, lo cierto es que la familia Crosthwaite cerró un negocio redondo y por un monto mucho mayor que sus vecinos. Todo por soportar al nuevo Stamford Bridge y su indeseable cono de sombra.

Fernando Maldonado
Community Manager y Productor en la Deportiva 1120AM

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