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viernes, junio 22, 2018

Valentino Rossi sabe que no debe descentrarse ni un ápice de su objetivo en pretemporada, el de encontrar la solución definitiva a los problemas con la degradación del neumático trasero que tanto lastró a las dos Yamaha el pasado curso cuando parecían que tras un buen inicio de año podían ser las grandes dominadoras del curso.

Por aquel entonces, el italiano apuntaba que Ducati y Honda habían dado un paso más en electrónica que les había hecho mejorar en este aspecto. Parecía que el de Tavullia tenía claro qué pasaba, que había localizado el problema, pero las carreras se sucedían y Yamaha no conseguía ver la luz, generando una tremenda frustración en Maverick Viñales y en Vale, ya fuera de la lucha por el título tras su accidente practicando motocross. En los test de pretemporada de Sepang de hace unas semanas, parecía que todo se había solucionado con dos grandes primeras jornadas, pero a la tercera, los fantasmas del 2017 volvieron a aparecer. Pese a ello, el nueve veces campeón del mundo en el global de categorías confía plenamente en que sus ingenieros puedan acabar con esta pesadilla de cara al inicio de campaña. Se avecinan días de mucho trabajo en Burinam para Rossi, y en ese contexto, es comprensible que no quiera perder el tiempo hablando de su posible renovación después de que surgieran rumores de que ya había firmado su ampliación de contrato por un año más con opción a otro.

Nada de negativismo pese a los problemas del tercer día con los neumáticos y nada sobre su futuro. Rossi mira esperanzado 2018 y sabe que en las tres jornadas de test que realizarán en Burinam (circuito que este año se incorpora en el calendario de MotoGP) deberá también encontrar las claves del trazado de cara a Gran Premio que se disputará en la pista tailandesa el próximo fin de semana del 7 de octubre.

“Cuando empiezas en un nuevo trazado, sin duda tienes más trabajo por hacer. Este test es muy importante para entender el asfalto, la puesta a punto de la moto y las trazadas. Es importante tener tres días para recabar información para la carrera de octubre porque ese fin de semana no tendremos tiempo para hacer este tipo de cosas”, finalizó Valentino, con toda su atención puesta en su nueva Yamaha de 2018 y en dar con la tecla para poder soñar con alcanzar su décimo cetro, una obsesión que no le deja ver más allá y que no le permite entretenerse hablando sobre su futuro, que parece cada vez más cerca de su continuidad por dos años más.

Fuente: Mundo Deportivo

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